El factor humano

Coca Cola en España pretende despedir a 1.200 personas mientras obtiene 900 millones de beneficios. La foto pegó bien, se tuiteó y retuiteó miles de veces. El contraste entre los abundantes beneficios y la magnitud de los despidos prendió la chispa de la indignación y la noticia corrió como la pólvora.

900 millones de beneficios ~ 1.200 despidos

Están usando la macroeconomía para lavarnos el cerebro y cortocircuitarnos la rebeldía, desde que consiguieron que asumiéramos la Prima de Riesgo como algo familiar que desayunábamos con el primer café.

Los gráficos en los telediarios, el mantra del “No hay dinero” (1), las cotizaciones bursátiles…, sobrevuelan como modernas fuerzas mitológicas por encima del entendimiento de los pobres y débiles seres humanos, todo ayuda a sembrar en nuestras cabezas la inevitabilidad de los recortes, de los despidos, de la “austeridad” (2) que todo lo paraliza, lo cercena y lo mata.

Multitudinarias movilizaciones día tras día en Gamonal (Burgos)“Si no se puede, no se puede”, vienen a decirnos. Pero toda esta morralla economicista, que además tergiversa y falsea la realidad, olvida un factor fundamental en sus valoraciones: El factor humano.

Porque está el drama humano que sufre la persona despedida y, directamente, la gente que tiene a su cargo e, indirectamente, quienes la conocen. ¿Como mide la macroeconomía la incertidumbre sobre con qué se van a pagar las facturas? ¿En qué gráfico se refleja la ansiedad cuando llegue el recibo de la hipoteca? ¿Qué ratios se manejan para medir la depresión y la impotencia frente al futuro?

Cierto: el miedo al despido produce efectos económicos. Abarata el precio de la fuerza de trabajo y reduce el consumo, incluso entre quienes se encuentran trabajando. Pero no hay estadísticas que reflejen fielmente las noches en vela, el nudo en el estómago y la falta de ilusión de vivir. O quizá si: las gráficas de consumo de ansiolíticos, las cifras de bajas laborales por depresión o el índice de suicidios.

Están  corriendo por las redes ofertas de trabajo que son auténtica basura, como una que incluye un presunto periodo de prueba de dos meses sin salario. ¿Que economista del Gobierno nos indicará la ratio de desesperación que puede llevar a aceptar semejante estafa?

Barricadas incendiadas en GamonalO, por el contrario, ¿Cuál es el punto en la curva de la resignación donde se ha cambiado la tendencia disparando los niveles de rebelión y violencia de la gente del barrio de Gamonal, en Burgos?

Porque a los seres humanos un mismo factor, la desesperación, nos puede llevar tanto a las cotas más bajas de sumisión como las más altas de exasperación y entonces sorprendemos favorablemente venciendo al miedo y plantando cara.

Más tarde o más temprano, sometidos a fuertes presiones, estallamos sin válvula de Paisaje después de la batallaseguridad que valga, llevándonos por delante lo que sea menester. Mucha atención, pues, a esta variable que puede resultar decisiva.

@JoseRaigal

(1)  Claro que no hay dinero para mantener los empleos y el Estado de Bienestar. Con todo lo que Bárcenas acumulaba en su caja B y repartía dentro del PP, con todo el derroche público que ha ido a manos privadas en tantos y tantos pelotazos urbanísticos, con el sobrecoste que suponen las privatizaciones para el erario público…¿Cómo va a haber dinero?

(2)  La “austeridad” así, entre comillas, debido al despilfarro que continúa sin pudor alguno entre la clase empresarial y una gran parte de la clase política. Los cinturones que se siguen apretando son siempre los mismos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s