De barones y aspirantes a monarcas (socialistas)

Cuando la acción política en democracia está encaminada a dar resultados e incidir de forma práctica en la realidad social, necesariamente ha de encaminarse a conseguir sumar una amplia base social que respalde sus objetivos.
En democracia, sumar esa base social pasa por conseguir el apoyo electoral necesario para acceder a las instituciones con la mayoría suficiente para ser una fuerza determinante.

Otros factores, como el eco en redes sociales o la presión en movilizaciones, siempre ha de ir encauzado en lograr aumentar el apoyo electoral a la vez que se reduce el de las fuerzas contrarias.

Toda esta disertación viene a cuento del debate existente en el Partido Socialista, frecuentemente presentado por los medios polarizado en torno a personas, lideres y lideresas, a quienes se califica de “barones” cuando tienen detrás una organización territorial respaldándoles.

Sin caer en simplificaciones, lo cierto es que parece que cae por su propio peso que los barones (y baronesas) que, una y otra vez, demuestran un respaldo electoral sólido en sus territorios parece que con su práctica política conectan de forma continua, y convincente, con su electorado. Sin duda un elemento muy a tener en cuenta a la hora de valorar propuestas y personas, y más con un proceso de primarias y congresual a la vista.

Cierto que hay muchos factores a considerar al analizar el porqué de los resultados electorales de turno, pero cuando existen los llamados graneros de voto que dan de forma continuada, con sus altos y sus bajos, un peso específico al socialismo español, algo tendrán de responsabilidad las direcciones territoriales del Partido, y más cuando con las mismas estrategias emanadas de la dirección estatal hay resultados tan dispares en unas comunidades autónomas o en otras.

Aquí lo dejo en este artículo, con la mirada puesta en territorios tan emblemáticos como (por ejemplo) Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha el País Valencià o Asturias. La tradición socialista es importante, pero también el mantener en tiempos duros contra viento y marea el pabellón bien alto.

Por lo menos, respetemos la idea de que quienes dirigen el PSOE en estos territorios no lo estarán haciendo tan mal cuando consiguen los resultados que consiguen.

Hay quienes aspiran a ser monarcas en el Partido y, lamentablemente, no pueden ofrecer el mismo balance de gestión.

@JoséRaigal