Democracia española, nuestra gente del 78

Pues si, señores. Defiendo la Transición con la que conseguimos salir de la terrible noche franquista y construir la Democracia en España que hoy en día protege los derechos y libertades de los que gozamos. Aunque todo es mejorable y apuesto por la reforma constitucional, después de estos 40 años de Democracia me declaro un firme partidario de la transición que hicieron posible, entre otros, Don Santiago Carrillo y Don Marcelino Camacho, entre otros.

Ahora, 40 años después de las primeras elecciones democráticas en este país, empieza a berrear una generación de podemitas pijoprogres (1) que se cagarían en los calzoncillos si tuviesen que luchar contra una dictadura de verdad. Como disfrutan de una libertad real porque en este país si existe Democracia, dicen las mayores gilipolleces sin temor ninguno. Ya me gustaría ver a quienes despotrican tanto de esa supuesta y falsa represión en España cómo se metían debajo de un adoquín si viviesen en su adorada Cuba o Corea del Norte donde existe un miedo real a expresar opiniones disidentes.

Miren ustedes, caballeritos, la Ley de Amnistía contra la que tanto despotrican ahora fue peleada duramente por, entre otros, el Partido Comunista de España, de Don Santiago Carrillo, para vaciar las cárceles españolas de presos políticos de los de verdad, de los de entonces (no confundir con ese Jordi de opereta al que se le suelta la tripa porque alguien les grita “Viva España”), y para hacer. borrón y cuenta nueva.

Que cuarenta años después se diga que la transición lo que sirvió fue de 40 años de impunidad para los franquistas es, además de una mentira histórica garrafal, un retorcimiento manipulador y pueril de lo que pasó y un revisionismo de los sucesos de la época y el proceso ulterior de consolidación democrática.

Pero estos ultraizquierdosos (2) tienen que recurrir a estas mentiras goebelianas abusando de la democratización de las redes sociales porque no tienen ningún argumento sólido que justifique su existencia. Pablo Manuel y sus acólitos cargan contra el mismo régimen que les ha permitido ocupar sus escaños parlamentarios (cobrando, lógicamente, sus sueldos reglamentarios) y que les deja vociferar expulsando su veneno lleno de mentiras con el que embaucan a ingenuos y a resentidos.

Pues miren ustedes, Don Santiago Carrillo y Don Marcelino Camacho firmaron y apoyaron los Pactos de la Moncloa, parieron la Constitución del 78 que a ustedes, imbéciles, ahora les da tanto sarpullido pero les garantiza su modo de vida tan cómodo y gratificante en lo económico y en lo mediático. Y yo defiendo la Transición, la Constitución del 78 y la democracia en España. Que sin ser nada patriota me toca los huevos la pedantería de estar todo el rato a vueltas con lo de el Estado Español porque parece que la palabra España les produce alergia a ciertos pijoprogres.

Del 78 para acá no son todo vino y rosas, eso está claro, al principio hubo incluso muertos por defender nuestras libertades, la Transición no estuvo alfombrada de pétalos, sino de luchas titánicas y heroísmo de verdad, no el patético papel que representan ustedes, repito, imbéciles. Pero la Constitución del 78 y la transición en la que el Partido Comunista de ESPAÑA, las Comisiones Obreras, el Partido Socialista Obrero ESPAÑOL y la Unión General de Trabajadores pusieron tanto, se esforzaron tanto y se implicaron tanto, es lo que les permite a ustedes, podemitas radicales, tener sus escaños, ocupar sus alcaldías y cobrar sus salarios y subvenciones.

MD36. MADRID, 29/10/2010.- El Príncipe Felipe y el secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Ignacio Fernández Toxo, en la capilla ardiente del líder sindical Marcelino Camacho, colocada en la sede de CCOO-Madrid. EFE/

Ojo, que no digo que todo el monte sea orégano. Siguen las luchas, y sigue la clase obrera peleando por sus reivindicaciones, y sigue el movimiento feminista en su combate diario, y seguimos denunciando la corrupción del PP y de CiU (PDeCat) y de quien sea, y siguen trabajando y denunciando tantos otros movimientos sociales y políticos. Pero no sean cínicos, no nieguen (porque saben que es verdad) que la Democracia y las libertades de que disfrutamos en España permiten hacer eso en unas condiciones que ya quisieran en muchos otros países que son su referencia (y a alguno de los cuales ustedes van a hacer turismo sexual con una doble moral que suelen achacar a la derecha).

De una España Democrática, por supuesto, no cabe separarse invocando pretextos nacionalistas ni xenófobos. A un régimen democrático como el actual, a su Constitución, se la actualiza reformándola para mejorarla, pero no se va contra ella ni se la destruye.

Viva la España Democrática que empezamos a construir tras la muerte de Franco y viva la lucha de la clase trabajadora y de los pueblos de España.

@JoseRaigal

 

(1) Le debo a @sanchezfornet el haberle leído el término pijoprogre por primera vez. Todo un carácter el de este hombre al que respeto por su honestidad y su contundencia.

(2) Nunca vino más a cuento el título del libro de Lenín: “El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo”

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