Terroristas emocionales

¡Cuantas veces la ultraderecha se parapeta tras la libertad de expresión para aterrorizar selectiva o indiscriminadamente!
No, por supuesto que no vale todo. Y menos cuando estos energúmenos disfrazados de gente de orden a lo que se dedican es al terrorismo emocional contra personas especialmente vulnerables. Pretenden estos fascistas intolerantes abusar de las libertades que protege la democracia para amedrentar a quienes no viven como ellos, los fascistas disfrazados de integristas católicos, quieren que vivan.

Espeluznantes las cuadrillas de “señoras” del Barrio de Salamanca que protagonizan escraches frente a las clínicas donde se interrumpe voluntariamente el embarazo, acosando y ultrajando a las mujeres que acuden a ejercer el derecho de elegir cuando quieren y cuando no ser madres. Un momento que, pese a haber sido decidido libremente, jamás es un plato de gusto y siempre es afrontado con dolor e inseguridad. Y las trogloditas ultrareaccionarias de las asociaciones (mal llamadas) “ProVida” abordan e intimidan agresiva y vociferantemente en plena vía pública a esas mujeres.

No satisfecha la ultraderecha con la impunidad con que realizan estas agresiones, ahora recurren a los autobuses pagados con fondos derivados de las subvenciones que les otorgan las administraciones del PP. El objetivo ahora son los jóvenes transexuales que, en una edad aún de maduración y crecimiento, ven como esta oscura cuadrilla de fanáticos ultras les atacan con mensajes ofensivos e hirientes. No es libertad de expresión, es una agresión humillante sin paliativos a jóvenes que buscan defender su identidad sexual sin que les venga impuesta por estos cromañones.

La democracia da el derecho a expresarse libremente, cierto, pero no puede ser el pretexto para camuflar prácticas abusivas y retorcidas que buscan herir en los corazones y en las mentes a personas que, por su especial situación, deben gozar de una también especial protección por parte de la sociedad y los poderes públicos.

Y, desde luego, jamás, jamás, jamás, debemos permitir a los enemigos de la democracia el beneficio de que utilicen para acabar con ella las mismas libertades que el sistema garantiza.

Recuerda: el fascismo avanza si no se le resiste.

@JoseRaigal

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